El Niño Sin Padre

Mi hijo nace mañana. Pero yo voy a morir hoy.

Estoy en mi oficina, mirando su foto. Una foto del futuro. Él tiene ojos como los de su padre y el pelo de su madre. No sabe nada del tiempo. No sabe que su padre va a morir antes de conocer a su madre.

Voy al pasado mañana por la mañana. Es mi trabajo. Trabajo para el gobierno en un programa especial. Vamos al pasado para cambiar cosas pequeñas.

Esta vez todo es diferente. Esta vez sé que no voy a volver.

Mi jefe me llamó hace tres días mientras yo estaba en casa. Me dijo que mi viaje al pasado va a terminar mal. Muy mal. Voy a morir hace muchos años. Antes de conocer a la madre de mi hijo.

Pero mi hijo existe. Yo lo vi. Yo tengo su foto.

No entiendo cómo es posible.

Hablé con los doctores del programa. Me dijeron que el tiempo no trabaja como pensamos. Dicen que el pasado y el futuro existen al mismo tiempo. Que mi hijo ya nació, aunque yo muero antes.

No les creo.

Mi mujer no sabe nada de esto. Ella está en el hospital ahora porque el bebé va a llegar pronto. Mañana va a tener a nuestro hijo.

Yo quiero estar allí. Quiero ver a mi hijo nacer. Quiero tomar su pequeña mano.

Pero tengo que ir al pasado primero. Si no voy, otras personas van a morir.

Llamo a mi mujer por teléfono.

—¿Cómo estás? —le pregunto.

—Bien —dice ella—. El médico dice que todo está bien. El bebé está listo.

—Te quiero mucho —le digo.

—Yo también te quiero. ¿Vas a venir mañana?

No puedo decir la verdad porque no quiero que esté triste.

—Voy a hacer todo lo posible —digo.

Ella sabe que mi trabajo es peligroso. Pero no sabe cuánto. No sabe que voy a morir antes de que ella me conozca.

Miro la foto otra vez. Mi hijo está feliz. Está en un jardín verde. Tiene tres años en la foto.

Si yo muero mañana en el pasado, ¿cómo puede estar aquí esta foto?

No duermo esa noche porque pienso en todas las cosas que pueden pasar. Tal vez los doctores tienen razón. O tal vez voy a encontrar una manera de vivir.

La mañana llega rápido. Salgo de la cama temprano. Voy al baño. Me visto. Como algo pequeño porque no tengo hambre.

Llego a la oficina a las seis. Todo está listo. Hay una puerta grande y gris con muchas luces.

Mi jefe está esperando.

—¿Estás listo? —pregunta.

—No —digo—. Pero voy.

—Eres un buen hombre. Tu país te necesita.

—Mi hijo me necesita más.

Él no responde.

Entro por la puerta. Las luces empiezan a cambiar. Siento que mi cuerpo cambia también mientras voy por el tiempo.

De pronto, estoy en otro lugar. Otro tiempo.

Es el pasado. Puedo ver coches viejos en la calle. La gente lleva otra ropa. Todo parece viejo pero nuevo al mismo tiempo.

Tengo que encontrar a una persona. Un hombre malo que va a hacer cosas muy malas en el futuro. Tengo que acabar con él.

Camino por la ciudad. No es como mi tiempo.

Encuentro al hombre en un café. Es joven. No sabe quién va a ser en el futuro.

Me acerco a él. Llevo algo en la mano. Algo peligroso.

Pero entonces lo veo. En la mesa del café hay una foto. Una foto de una mujer joven.

Es mi madre.

El hombre malo es mi padre.

Ahora entiendo todo. Si él muere por mi mano, yo nunca voy a nacer. Mi hijo nunca va a nacer. Pero si él vive, muchas personas van a morir en el futuro.

Es imposible.

Miro a mi padre. Él me mira a mí. Por un momento, creo que él sabe.

—¿Te conozco? —pregunta.

—No todavía —digo.

Bajo mis manos. No puedo hacerlo.

Salgo del café. Camino rápido porque necesito pensar.

Mi teléfono especial suena. Es mi jefe.

—¿Por qué no lo hiciste? —pregunta.

—Porque es mi padre.

Él no dice nada por un momento largo.

—Entonces vas a morir de otra manera —dice mi jefe—. Hay otras personas que quieren acabar con él. Van a venir pronto.

—Lo sé —digo.

Y entonces entiendo la verdad final.

Yo siempre iba a morir aquí. No por mi trabajo. Sino por ayudar a mi padre. Por dar mi propia vida. Por dar vida a mi hijo.

Escucho pasos detrás de mí.

No tengo miedo. Mi hijo va a nacer mañana. Mi hijo ya nació. Mi hijo siempre va a existir.

Porque el tiempo no es una línea. El tiempo es un camino que vuelve al principio.

Y en algún lugar de ese camino, yo estoy tomando la mano de mi hijo por primera vez.

Para siempre.

The Library

Choose a category

Learn Spanish

Reader

Reader

The Membership

Nómada Digital

Everything — plus the games and the AI companion.

$19.00per month
  • Sample stories + live demos
  • All vocabulary + grammar flashcards
  • All A1–B2 books
  • Conversation flashcards (soon)
  • Learning games
  • AI companion chat