La Ciudad Vacía

No hay nadie. Abro los ojos y lo sé. Algo está muy mal.

Me levanto a las siete de la mañana. El sol entra por la ventana de mi habitación. Todo parece normal. Pero no escucho nada.

En mi ciudad, siempre hay ruido. Coches en la calle. Gente hablando. Perros. Pero hoy, nada. Solo silencio.

Me levanto de la cama y camino hacia la ventana. Miro la calle. Está vacía. No hay personas. No hay coches. No hay nada.

—¿Hola? —llamo. Mi voz suena rara en el silencio.

Nadie responde.

Me visto rápido. Pantalones, camiseta, zapatos. Salgo de mi apartamento. El edificio también está en silencio. Bajo las escaleras. Abro la puerta.

La calle está vacía.

Camino por la calle mientras el sol sube. Mis pasos son el único ruido. Paso por el supermercado. Las luces están puestas, pero no hay nadie dentro. La puerta está abierta. Entro.

—¿Hay alguien aquí?

Nada.

La comida está en su lugar. Todo está en orden. Pero no hay personas. Ni empleados, ni gente comprando. Nadie.

Salgo y sigo caminando. Paso por el parque. Los árboles están allí. Las flores también. Pero no hay niños jugando. No hay personas en los bancos.

Empiezo a sentir miedo.

Corro hacia el centro de la ciudad. Paso por la estación de tren. Vacía. Paso por el hospital. Las luces están puestas, pero no hay médicos ni enfermeras. Paso por la escuela. Cerrada.

¿Dónde está todo el mundo?

Llego a la plaza principal. En el centro hay una fuente. El agua todavía cae. Pero no hay nadie mirando. Me siento en un banco. Mi corazón va muy rápido.

—¡Hola! —grito muy fuerte—. ¿Hay alguien? ¡Por favor!

Mi voz va por los edificios vacíos.

Nada.

Pienso en mi familia. Corro hacia la casa de mis padres. Está a veinte minutos caminando. Llego muy cansado. La puerta está abierta.

—¿Madre? ¿Padre?

Entro en la casa. Todo está igual que siempre. Las fotos de familia. El sofá donde mi padre ve la televisión. La cocina donde mi madre hace el desayuno.

Pero no hay nadie.

Busco en todas las habitaciones. El dormitorio. El baño. El jardín. Vacío. Todo vacío.

Me siento en el sofá. Tengo agua en los ojos porque no entiendo qué pasa. ¿Es un sueño? ¿Un mal sueño?

Me toco el brazo fuerte. Me hace daño. Esto es real.

Paso el resto del día buscando. Entro en tiendas, restaurantes, oficinas. Todo igual. Luces puestas. Cosas en su lugar. Pero sin personas.

El sol empieza a bajar. El cielo se pone naranja, luego rosa, luego morado. Me paro en medio de una calle vacía. Estoy cansado. Estoy solo. Tengo mucho miedo.

Entonces veo algo en el cielo.

Al principio pienso que son nubes. Pero las nubes no tienen forma de palabras. Miro con más atención. Son palabras. Palabras muy grandes en el cielo.

Mi corazón se para.

Las palabras dicen:

«SIMULACIÓN TERMINADA. SOLO TÚ ERAS REAL».

Me quedo mirando el mensaje. No puedo moverme. No puedo pensar. ¿Simulación? ¿Qué significa eso?

Entonces lo entiendo todo.

Mi madre no era real. Mi padre no era real. Mis amigos, mis profesores, todas las personas que he conocido… ninguna era real.

Solo yo.

El cielo empieza a cambiar. Los edificios a mi lado empiezan a desaparecer. Las calles, los coches, los árboles… todo desaparece. El mundo se va.

Solo quedo yo. En un espacio vacío. Solo.

Y ahora sé la verdad. La verdad que siempre estuvo allí.

Siempre he estado solo.

The Library

Choose a category

Learn Spanish

Reader

Reader

The Membership

Nómada Digital

Everything — plus the games and the AI companion.

$19.00per month
  • Sample stories + live demos
  • All vocabulary + grammar flashcards
  • All A1–B2 books
  • Conversation flashcards (soon)
  • Learning games
  • AI companion chat