Wanderer
Every flashcard pack and every book.
- Sample stories + live demos
- All vocabulary + grammar flashcards
- All A1–B2 books
- Conversation flashcards (soon)
- Learning games
- AI companion chat
El asiento de al lado está vacío. Siempre está vacío.
Elena compra dos billetes de avión cada año. Uno para ella. Uno para él. Siempre el mismo vuelo. Siempre el mismo día. El quince de marzo, a las ocho de la mañana. De Madrid a París.
Hace cinco años, Miguel le dijo: —Un día voy a ir contigo a París. Te lo prometo.
Después, él se fue a trabajar a otro país. Muy lejos. Ella esperó. Cada año, compraba los dos billetes. Cada año, el asiento de al lado estaba vacío.
Sus amigas le decían: —Elena, olvídalo. Él no viene.
Pero ella no podía olvidar. No quería olvidar.
Este año es diferente. Elena tiene treinta y dos años. Ya no es tan joven como antes. Tiene algunas líneas nuevas cerca de los ojos. Pero sus ojos siguen siendo los mismos. Grandes. Verdes. Llenos de algo que no puede morir.
En el aeropuerto, Elena camina hacia la puerta. Lleva una maleta pequeña y un libro en la mano. El mismo libro que él le dio hace cinco años. Nunca lo terminó. Siempre lo empieza en el avión, pero nunca puede pensar.
—El vuelo a París, pueden subir ahora.
Elena entra en el avión. Busca su lugar. Número catorce, A. Junto a la ventana. Como siempre.
El asiento B está vacío. Como siempre.
Ella se sienta. Mira por la ventana. El cielo está gris. Parece que va a llover.
La gente sigue entrando. Una mujer con un niño. Un hombre con su teléfono. Una mujer joven que sonríe.
Elena cierra los ojos. Piensa en Miguel. En su cara. En la última vez que lo vio.
Fue en una estación de tren. Él llevaba una chaqueta azul. Ella tenía los ojos llenos de agua. Él le tocó la cara con los dedos.
—Voy a volver —dijo él—. Te lo prometo. Y cuando vuelva, vamos a ir a París juntos.
Cinco años. Cinco palabras iguales. Cinco asientos vacíos.
Elena abre los ojos. El avión está casi lleno. Solo hay algunos asientos libres. El de al lado sigue vacío.
—Última llamada para el vuelo a París.
Ella cierra los ojos otra vez. Otro año más. Otro billete perdido. Otra vez sola…
—Perdón, creo que ese es mi asiento.
La voz. Esa voz. Elena conoce esa voz.
Levanta la cabeza. Despacio. Con miedo. Con algo más.
Es él.
Miguel está de pie. Tiene el pelo más corto. Algo de gris en el pelo. Pero sus ojos… sus ojos son los mismos. Grandes. Oscuros. Llenos de algo que parece «perdón».
—Hola, Elena.
Ella no puede hablar. No puede moverse. Solo lo mira.
Él se sienta en el asiento B. El asiento que ella compró para él durante cinco años.
—¿Cómo…? —empieza ella.
—Tu madre me lo dijo. Cada año, ella me enviaba un mensaje. «Elena compró los billetes otra vez. El vuelo sale el quince de marzo». Cada año, yo quería venir. Pero no podía. El trabajo. El miedo.
—¿Miedo de qué?
—De que ya no me quisieras. De que fuera demasiado tarde.
Elena siente algo en sus ojos. No es tristeza. Es algo más. Algo que esperó durante cinco años.
—Nunca es demasiado tarde —dice ella.
Miguel toma su mano. La mano que él no tocó en cinco años. Ella siente calor en todo el cuerpo.
—He sido un tonto —dice él—. Un gran tonto. Pero estoy aquí ahora. Por fin estoy aquí.
El avión empieza a moverse. Las luces se encienden.
—Buenos días. El tiempo de vuelo a París será de dos horas.
Dos horas. Solo dos horas hasta París.
Pero para Elena, esas dos horas son el principio de algo nuevo.
Ella mira a Miguel. Él la mira a ella.
—¿Todavía tienes el libro? —pregunta él.
Elena sonríe. La primera sonrisa de verdad en cinco años.
—Nunca pude terminarlo sin ti.
—Entonces lo vamos a terminar juntos. En París.
El avión sube hacia el cielo. El asiento de al lado ya no está vacío. Lo que él dijo hace cinco años, por fin, es verdad.
Y Elena, por primera vez en cinco años, no mira por la ventana. Porque lo que busca ya está a su lado.
Choose a category
Every flashcard pack and every book.
Everything — plus the games and the AI companion.