Wanderer
Every flashcard pack and every book.
- Sample stories + live demos
- All vocabulary + grammar flashcards
- All A1–B2 books
- Conversation flashcards (soon)
- Learning games
- AI companion chat
Cada noche escucho una voz. Viene del viejo pozo en el jardín de mi abuela. Mi abuela murió hace tres meses, pero la voz canta sus canciones.
Me llamo Ana y tengo veinte años. Vivo sola en la casa de mi abuela ahora porque ella me la dejó. Es una casa vieja en el campo, lejos de la ciudad. No hay otras casas cerca. Solo hay árboles, el viento y el pozo.
La primera noche, pensé que era un sueño. Escuché una canción que mi abuela me cantaba cuando yo era niña. Era sobre la luz en el cielo. Nadie más conocía esa canción. Solo mi abuela y yo.
Me desperté y miré por la ventana. Vi el pozo en el jardín. La voz venía de allí.
«Es imposible», me dije. «El pozo está vacío. No hay agua. No hay nadie».
Pero la voz seguía cantando.
La segunda noche, la voz cantó otra canción. Esta vez era sobre el mar y los peces. Mi abuela la cantaba mientras cocinaba. Yo la ayudaba en la cocina y ella cantaba. Nadie más sabía esa canción.
Tenía miedo, pero también quería saber más. Tomé una lámpara y salí al jardín. Hacía frío. Caminé hacia el pozo muy despacio porque tenía miedo de lo que iba a encontrar.
El pozo era muy viejo. Estaba hecho de piedras grises. Me acerqué y miré dentro.
Vacío. Todo vacío y oscuro. No había nadie dentro. Solo la noche.
Pero entonces la voz dijo mi nombre.
—Ana.
Mi corazón se paró. La voz venía de dentro del pozo. Era una voz de mujer, muy baja y triste.
—¿Quién eres? —pregunté. Mi voz tenía miedo.
No hubo respuesta. Nada.
Volví a la casa corriendo. No dormí esa noche porque no podía dejar de pensar en la voz.
La noche número tres, fui al pueblo y hablé con la gente. Les pregunté sobre el pozo.
Una mujer vieja me miró con ojos serios. —Ese pozo tiene una historia —dijo—. Hace muchos años, una joven cayó dentro. Tenía una voz muy bonita. Nunca encontraron su cuerpo.
—¿Cuándo pasó eso? —pregunté.
—Hace más de cien años. Antes de que tu abuela naciera.
Volví a casa con más preguntas que respuestas. Esa noche, esperé junto a la ventana mientras miraba el pozo.
A las doce de la noche, la voz empezó a cantar. Era la misma canción sobre la luz. Me levanté y fui al jardín. Esta vez llevaba una lámpara más grande.
Me acerqué al pozo. Bajé la luz dentro. Pude ver el interior viejo, pero nada más. El pozo estaba vacío.
—Ana —dijo la voz otra vez—. Tu abuela me visitaba.
—¿Qué? —Hablé muy bajo.
—Ella me traía flores. Me cantaba canciones. Yo le enseñé canciones nuevas. Las canciones que te cantaba a ti.
De pronto, lo entendí todo. Las canciones que yo creía especiales, las canciones entre mi abuela y yo, venían del pozo. Venían de esta voz.
—¿Por qué cantas ahora? —pregunté.
—Porque estoy sola. Tu abuela ya no viene. Pero tú estás aquí. Tú también me escuchas.
Mis ojos se llenaron de agua. La voz no era mala. Era solo alguien que estaba sola, como yo.
—¿Cómo te llamas? —pregunté.
—Me llamaba Rosa. Ahora no tengo nombre. Solo tengo mi voz.
Me senté junto al pozo mientras Rosa cantaba otra canción, una que yo no conocía. Era triste y bonita.
—Mi abuela —dije—. ¿Ella sabía tu historia?
—Sí. Ella fue la única persona que me creyó. Todos los demás pensaban que era el viento.
Ahora entiendo por qué mi abuela nunca quiso dejar esta casa. Entiendo por qué pasaba tantas noches en el jardín. No estaba sola. Tenía una amiga.
Miré el cielo de noche. Rosa seguía con su canción.
—No voy a dejarte sola —le dije—. Voy a venir cada noche.
La voz no dijo nada por un momento largo. Luego, muy bajo, Rosa dijo: —Gracias, Ana.
Ahora vivo aquí. Cada noche, antes de dormir, voy al jardín. Me siento junto al pozo y Rosa canta. A veces yo también canto con ella.
La gente del pueblo piensa que estoy loca. Dicen que hablo sola. Pero yo sé la verdad.
En este viejo pozo vive una voz. Una voz que conocía a mi abuela. Una voz que ahora me conoce a mí.
Mi abuela me dejó esta casa. Pero también me dejó algo más importante: una amiga que nunca voy a poder ver, pero que siempre voy a escuchar.
Y cuando canto con Rosa bajo las estrellas, sé que mi abuela también nos escucha desde el cielo.
Choose a category
Every flashcard pack and every book.
Everything — plus the games and the AI companion.